¿CÓMO ELEGIR EL CASCO DE ESQUÍ PERFECTO?

28 de diciembre de 2021 / 8 minutos de lectura

 

Los cascos de nieve se han convertido a lo largo de los años en un elemento imprescindible en términos de seguridad y estilo en las pistas y vienen en todas las formas y tamaños. Esquí alpino, esquí de travesía, freeride, competición: ¿cómo elegir tu casco de esquí? Aquí tienes un resumen (talla, peso, tecnología, ventilación, normas, etc.) de lo que debes tener en cuenta al elegir el casco más adecuado para tus necesidades personales y tu estilo.

TRES TIPOS DE CASCOS

Puede que quieras lanzarte a por los estilos y colores, pero tu selección debería empezar realmente por la construcción de tu accesorio para la cabeza. ¿Buscas el casco de esquí más ligero posible? ¿O quieres poner más énfasis en tu protección para competición? Presentamos las tres construcciones diferentes entre las que tendrás que elegir.

 

+ Cascos ABS: Seguridad y fiabilidad

Detrás de la abreviatura ABS se esconde un termoplástico, el Acrilonitrilo Butadieno Estireno. Los cascos de esquí ABS se componen de dos partes independientes. En la capa exterior hay una carcasa de ABS, y debajo la espuma protectora dura de EPS. Las dos piezas que componen el casco están pegadas. El EPS tiene la ventaja de ser extremadamente ligero, ya que es un 95% aire y un 5% plástico. Aunque sólido, el EPS es deformable y, por tanto, es esta espuma dura la que absorberá el choque en caso de caída.

Los esquiadores que quieran centrarse en la seguridad y la fiabilidad recurrirán a cascos de esquí equipados con tecnología ABS, como los cascos Medalist y Mute.

 

+ Cascos de esquí In-Mold: Ligereza y ventilación

La tecnología In-Mold garantiza una gran ligereza al casco de esquí. A diferencia de un casco ABS, el casco de esquí In-Mold se compone de una sola pieza. El producto destaca por su ligereza y excelente ventilación. En Bollé, los cascos Motive e Instinct se benefician de la tecnología In-Mold.

+ Cascos de esquí híbridos: Lo mejor de ambos mundos

Los cascos híbridos combinan las características de las dos tecnologías anteriores. Por tanto, los cascos híbridos se componen de una carcasa exterior de ABS y una espuma protectora de EPS debajo, así como una parte inferior de In-Mold. Este "mix" proporciona una excelente protección y buena resistencia en caso de una gran caída, garantizando al mismo tiempo la ligereza del casco. Los cascos Ryft están diseñados con tecnología híbrida para asegurar la ligereza y su ventilación de clase mundial, garantizando al mismo tiempo la máxima seguridad.

CARACTERÍSTICAS CLAVE

Para ayudarte a elegir tu casco de esquí, también puedes observar los elementos de confort que ofrece cada casco: ventilación, ajuste de talla, mentonera, etc.

 

+ VENTILACIÓN

Tener frío en el casco de esquí no es agradable, pero tener demasiado calor tampoco lo es. Además, el exceso de calor provoca sudoración y, por tanto, una sensación de frío posterior. Para evitarlo, la ventilación juega un papel importante. Al comprar un casco de esquí, es importante comprobar si tiene un buen sistema de ventilación.

La mayoría de los cascos tienen un sistema de ventilación, pero lo ideal es poder ajustar esta ventilación según los esfuerzos realizados y la temperatura. De hecho, en caso de sol o mal tiempo, o dependiendo de la altitud, las condiciones pueden cambiar muy rápidamente en las montañas. Un sistema de ventilación ajustable regula el flujo de aire y así controla la temperatura bajo el casco. 

+ LA VISERA

La visera es opcional, pero un casco de esquí con visera puede ser muy práctico. Protege tus ojos de los rayos UV y elimina la necesidad de ponerse y quitarse las gafas de sol o la máscara de esquí dependiendo de la luz solar. Para quienes usan gafas graduadas, la visera también puede resultar útil. Finalmente, una visera protege la parte superior de la cara del viento, la nieve y el frío cuando las condiciones son difíciles.

El criterio más importante a tener en cuenta al comprar un casco con visera es la tecnología de la pantalla. En Bollé, nuestros cascos con visera pueden equiparse con tecnologías de pantalla Volt (mejora del color de alto contraste) o Phantom.

La tecnología Volt garantiza:

  • Protección UV al 100%;

  • Un 30% más de percepción del color;

  • Mejora de la percepción de profundidad;

  • Mantenimiento del balance de blancos;

Polarización de alto rendimiento. La tecnología de lentes fotocromáticas Phantom ofrece:

  • Protección UV al 100%;

  • Una lente fotocromática;

  • Claridad óptica;

  • Antivaho;

  • Excelente resistencia a los impactos.

 

+ TECNOLOGÍA MIPS®

MIPS significa "Multidirectional Impact Protection System" (Sistema de Protección contra Impactos Multidireccionales). Esta tecnología ayuda a limitar el riesgo de daño cerebral, especialmente en choques oblicuos, mediante la absorción de la energía rotacional. Para ello, los cascos MIPS se componen de una carcasa ligera de policarbonato, espuma protectora de EPS y una parte de In-Mold.

 

+ EL SISTEMA DE AJUSTE

Para disfrutar plenamente de tu día en las montañas, es esencial tener un casco correctamente ajustado. El casco se suele ajustar mediante un dial situado en la parte posterior del casco, en la nuca. El dial ajusta la firmeza del casco según el tamaño de la cabeza. Todos los cascos Bollé vienen equipados con un sistema Click-To-Fit™ o sistema Boa®, asegurando que tu cabeza esté bien sujeta y segura.

 

+ FORROS

Dependiendo de los cascos, los forros pueden ser extraíbles. Este detalle puede ser muy práctico para el mantenimiento de tu casco de esquí. De hecho, los forros extraíbles se pueden lavar fácilmente.

ELEGIR LA TALLA CORRECTA DEL CASCO

¿Cómo determinar la talla correcta de tu casco de esquí?

La mayoría de los cascos vienen en tres tallas diferentes: S – M – L. Ten cuidado, cada casco puede tener un punto de corte diferente para cada talla. Para facilitar las cosas, especificamos en todas nuestras páginas de producto la talla en centímetros correspondiente a cada casco.

 

+ MIDE TU CIRCUNFERENCIA DE CABEZA

Si pides tu casco y no puedes probártelo, debes medir tu circunferencia de cabeza. Toma una cinta métrica, colócala en tu frente y rodea tu cabeza, pasándola 1 cm por encima de las orejas.

¿Alguna duda? Como todos tenemos derecho a cambiar de opinión, hemos proporcionado un sistema de devolución fácil para permitirte pedir con total tranquilidad.

 

+ PRUÉBATE TU CASCO DE ESQUÍ

Para ajustar bien tu casco, puedes seguir estos 4 pasos.

  1. ¿Tienes la cabeza más bien redonda u ovalada? Dependiendo de tu tipo de cuerpo, ya puedes encontrar la forma de casco adecuada
  2. Ponte el casco en la cabeza durante unos minutos y asegúrate de no sentir ningún punto de presión.
  3. Sin abrochar la correa de la barbilla, inclina la cabeza hacia adelante y hacia los lados y asegúrate de que el casco se mantenga en su sitio en tu cabeza.
  4. Finalmente, asegúrate de que el casco te llegue a la mitad de la frente.

 

 

DESCENSO, FREERIDE, SENDERISMO: ¿QUÉ CASCO PARA QUÉ PRÁCTICA?

Dependiendo de la disciplina practicada, no tendrás las mismas necesidades ni las mismas limitaciones. Aquí tienes qué tipo de casco elegir según la disciplina practicada.

  • Esquí alpino: un casco versátil, cómodo y ventilado.
  • Esquí de travesía: un casco ultraligero y muy ventilado, típico de montaña con muchas aberturas.
  • Esquí freeride (fuera de pista): un casco ventilado y ligero
  • Freestyle: un casco reforzado con énfasis en la seguridad.
  • Esquí alpino de competición: un casco específico, con orejeras rígidas para una máxima protección.

 

+ NORMAS DE SEGURIDAD

Para garantizar tu seguridad, tu casco de esquí debe incluir la norma NF EN 1077. Esta norma solo concierne a cascos para esquiadores y practicantes de snowboard. Distingue dos clases de protección diferentes: clase A y clase B. La clase A se refiere a cascos de esquí con orejeras extraíbles, también llamadas orejas blandas. La mayoría de los cascos tienen orejeras extraíbles porque son más fáciles de poner y quitar. La clase B se refiere a cascos de esquí con orejeras rígidas.

 

¿CUÁNDO DEBERÍAS CAMBIAR TU CASCO DE ESQUÍ?

+ TU CASCO NO ESTÁ DAÑADO

Incluso si tu casco no parece dañado o desgastado, debe cambiarse cada 5 años porque sus componentes se desgastan. La espuma EPS presente en todos los modelos de cascos y responsable de absorber los impactos podría verse alterada y dejar de cumplir su función en caso de caída. Por lo tanto, incluso un casco que no haya recibido impactos debe cambiarse cada 5 años para garantizar tu seguridad.

 

+ TU CASCO HA SUFRIDO UN CHOQUE

Si tu casco ha sufrido un impacto como resultado de una caída o colisión, deberá cambiarse. La espuma EPS que protege tu cabeza se aplasta para absorber la energía causada por el impacto. Sin embargo, esta espuma EPS no se reconstituye y no vuelve a su forma inicial. En caso de un nuevo impacto, no podrá proporcionar el mismo nivel de protección.

 

+ CONVIENE SABER

Incluso al transportarlo o guardarlo, cuida tu casco. Una caída sobre nieve helada, sobre el asfalto en el aparcamiento de la estación de esquí o sobre las baldosas del garaje también puede dañar tu casco.

 

¿CÓMO MANTENER TU CASCO DE ESQUÍ?

+ ENTRE DOS DÍAS DE ESQUÍ

Una vez finalizado el último descenso, uno se siente tentado a volver a meter el casco en su funda protectora y olvidarse de él hasta el día siguiente. Sin embargo, es mejor dejarlo secar para eliminar todo rastro de humedad (nieve derretida, sudor, etc.). Esto evitará los malos olores, favorecerá su vida útil y hará que sea mucho más agradable cuando te lo vuelvas a poner al día siguiente.

 

+ AL FINAL DE LA TEMPORADA

Cuando termine el invierno, te recomendamos que retires las partes de espuma extraíbles y las laves. Deja que se sequen antes de volver a colocarlas en su sitio. También puedes limpiar el exterior con un paño antes de guardar tu casco de esquí hasta la próxima temporada. Guárdalo lejos de fuentes de calor y de la luz solar directa. Ten cuidado también de evitar cualquier contacto con hidrocarburos, pinturas y productos de limpieza.