Máscara de esquí fotocromática: ¿qué beneficios aporta?
En alta montaña, el tiempo puede cambiar rápidamente: hace sol cuando sale a las pistas, pero una hora después grandes nubes cubren el cielo. Entonces, en lugar de llevar varias pantallas en los bolsillos, ¿por qué no optar por una máscara de esquí fotocromática? También llamada máscara de tinte variable, se adapta a las condiciones meteorológicas para que el esquiador disfrute de una visión óptima sean cuales sean las condiciones. Descubra en este artículo las ventajas de la máscara fotocromática.
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La fotocromía, ¿qué es?
Desarrollado por primera vez por la empresa estadounidense Corning Glass Works en la década de 1960, el cristal fotocromático es un cristal con la propiedad de teñirse en función de la cantidad de rayos ultravioleta (UV) que recibe. Así, cuando la exposición a los rayos UV es fuerte, las lentes se oscurecen gradualmente. Por el contrario, cuando es débil o desaparece, las lentes recuperan poco a poco su estado claro.
Las lentes fotocromáticas pueden fabricarse de diferentes maneras: con vidrio mineral, o con plástico termoestable (llamado “orgánico”) o termoplástico (llamado “policarbonato”).
Las ventajas de la tecnología fotocromática
Perfectas para adaptarse a diferentes intensidades de luz, las lentes fotocromáticas presentan numerosas ventajas. Tanto si el cielo está despejado como si hace mal tiempo (nieve, nubes, niebla), se adaptarán sin problemas a su práctica del esquí.
Entre sus principales características, las máscaras de esquí fotocromáticas ofrecen:
- Una gran reactividad ante los cambios de entorno y las variaciones de luminosidad;
- Un mejor confort visual, ya que reducen la fatiga ocular y el deslumbramiento del sol;
- Una protección constante contra el 100 % de los rayos ultravioleta nocivos (UVA y UVB), con categorías de filtración de 1 a 4;
- Una protección de los ojos sean cuales sean las condiciones climáticas.
Por lo general, las lentes fotocromáticas tardan unos treinta segundos en oscurecerse por completo y entre 2 y 5 minutos en volver a aclararse. Gracias a esta tecnología óptica, ya no es necesario comprar varias pantallas: una sola máscara de esquí fotocromática basta para disfrutar de todas las condiciones de nieve posibles.
Phantom de Bollé, la lente fotocromática de alto rendimiento
Desarrolladas por Bollé, las lentes fotocromáticas Phantom ofrecen una definición y una claridad óptica excepcionales, sean cuales sean el paisaje y la luminosidad.
Disponible para la mayoría de las graduaciones y en una amplia selección de colores, la pantalla Phantom combina varias tecnologías avanzadas que le permiten alcanzar este alto nivel de rendimiento:
- Un filtro fotocromático molecular que se adapta en un abrir y cerrar de ojos a la luminosidad ambiental, garantizando una visión nítida y precisa incluso en condiciones meteorológicas extremas;
- La tecnología LTS (Low Temperature Sensitivity), que garantiza un alto rendimiento fotocromático en un rango de temperaturas muy amplio (de -10 °C a 20 °C);
- Una película polarizada, aplicada para reducir el deslumbramiento y mejorar el contraste (solo disponible en las lentes Phantom+).
Una verdadera ventaja para bajar las pistas manteniendo una visión excelente: la pantalla Phantom pasa de la categoría 1 a la categoría 3 en menos de treinta segundos.
Tanto para deportistas aficionados como para los más experimentados, Bollé ofrece una amplia selección de máscaras de esquí que pueden equiparse con la tecnología fotocromática Phantom. Por ejemplo, la NEVADA NEO, la primera máscara magnética de la gama Bollé, o el modelo MAMMOTH, con una pantalla extragrande que ofrece un campo de visión inigualable.
+ Phantom+: la sinergia perfecta entre fotocromía y polarización
Para ofrecer a los amantes de la nieve una claridad visual cada vez mejor, Bollé ha añadido a sus pantallas fotocromáticas Phantom una película semipolarizada, dando lugar a Phantom+.
Mientras que una pantalla polarizada al 100 % bloquea todos los reflejos producidos por los rayos del sol sobre la nieve, la película polarizada al 50 % de Bollé deja pasar suficiente luz para que el esquiador distinga el hielo de la nieve. Además, gracias a Phantom+, la lectura del relieve del terreno se optimiza.